Introspección hecha arte

Fotos: Staff Viva México

“A través del tiempo y el trabajo he ido comprendiendo el sentido personal del Arte, descubrir mi propia voz y su aportación”.

El estudio de Sergio Garval es un universo que contiene pinturas al óleo en proceso, bocetos, pinceles, esculturas, tallas en madera, una colección de libros -de arte, en su mayoría- y un íntimo ambiente que le permite crear obras de fuerte carácter.

Con 50 años de edad, es uno de los pintores mexicanos más reconocidos de su generación, quien de niño fue introvertido, cuando “los comics e historietas me despertaron ciertas inquietudes de expresión introspectiva a través del dibujo; así también, mi primer contacto con el arte fue coleccionando los calendarios con imágenes de obras maestras que repartían las carnicerías y las tlapalerías, donde había un cromo de una obra de un maestro por semana: así descubrí a Vermeer, Rembrandt, los impresionistas, Rodin, Orozco, Picasso... Estudié artes plásticas, tomé cursos, talleres y viajé con la inquietud de conocer museos e interactuar con el mundo de la creación en su día a día”, recuerda.

En constante actividad creativa, Garval genera permanentemente ideas en espera a desarrollarlas: “Siempre trabajo varias piezas al mismo tiempo en pintura, escultura, dibujo, gráfica; cada disciplina tiene una riqueza expresiva singular, sus aportaciones enriquecen el contexto formal y conceptual de mis inquietudes intelectuales y artísticas, donde el vehículo material es un contenedor ontológico en la intención de generar experiencias, sensaciones, y vinculaciones en la interpretación propia del lenguaje visual en la comprensión y creación de nuestras ‘verdades’ ”, platica.

Su sed por el estudio y el pensamiento, alimenta sus procesos creativos: “Me gusta la filosofía, poesía, novela, ensayo; soy un entusiasta del conocimiento, encuentro placer en las nuevas ideas, y el enigma y contradicción que esconde el ser humano. Mi experiencia artística está ligada a la interpretación de la realidad a partir de un contexto filosófico; creo que el arte tiene vinculación con el Ser. Así, éste ofrece la posibilidad de vivir una experiencia trascendental, expandir nuestra percepción, acercarnos a posibilidades místicas, gnósticas, a sentirnos vivos y romper estructuras convencionales y limitadas de nuestro sentir y comprensión de nosotros mismos. Aquí es el territorio donde el espíritu humano define su condición y alcanza su plenitud”, comparte.

En el límite de Tlaquepaque-Guadalajara está Las tres gracias, una obra de Garval que recibe a los visitantes..

Sergio Garval